12.03.2006

Ellas

Son como la cerveza.
Cuando deseas una
haces lo que sea
por conseguirla.

Vas hasta donde haga falta
por un trago,
y entonces
está mala.
Algún problema con el gas,
el barril o el grifo.
Pero el caso es que
sabe a mierda.
Demasiado aguada
sin fuerza, sin gusto

o
agria.
Y cuando no quieres ni ver
ni una caña.
Ni olerla.
Aparecen de pronto
por todos sitios.
Y tú bebes y bebes.
Y te emborrachas.
Y ya estás perdido de por vida.
Sea como sea
no hay forma de entenderlo.
No hay forma de ganar.